Esta tarde comienzo mis vacaciones con una convivencia sacerdotal. Son 10 días, perdón, este año sólo pueden ser cinco que luego hay que preparar el campamento de la parroquia, perdón, serán dos y medio que me han llamado del médico para hacerme una prueba el viernes a las 6:45 de la mañana. Pero serán dos días y medio estupendos para descansar y coger fuerzas. A veces nos cambian los planes, pero hay que aprovechar lo que se tiene.
?Si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra?. ¡Una exageración sin duda alguna! ¿O no? Desde que oímos las bienaventuranzas el Señor las va desarrollando para nuestra vida concreta. Bienaventurados cuando os persigan y calumnien?, ¿Vas a responder con las mismas armas del enemigo? Al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Puede parecer una vida de tontos o, mirado de otra manera, la vida del que ha encontrado un bien mayor.
A todos nos encantaría tener una vida sin pruebas, sin problemas, sin dificultades. Pero cuando nos las encontremos, que nos las encontraremos, demos la respuesta de Cristo desde la cruz, entregar la vida. Esa es la Bienaventuranza, descubrir que Dios es más que nuestros enemigos o que los malos o los pesados y elegir a Dios. Cuando San Maximiliano María Kolbe se pone en el lugar del perdedor a los ojos de los hombres es cuando gana la Vida con su muerte. No pienses que puedes de tonto, sino de enamorado, cuando pones a Dios por encima de todo lo demás, por preciado que sea a los ojos de los hombres. No tengas miedo, Cristo ha vencido al mundo, estás en el lado triunfador.
Pues dos días y medio por delante, podría ser u mes, pero no es así y por eso los disfrutaré más. Disfrutemos todos de lo que Jesús nos dice, aunque no sea lo que queremos oír.
Al pie de la cruz la Virgen ama y calla, ya se lo explicará después a los apóstoles, y a ti y a mí.